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martes, 29 de marzo de 2016

Saberes y Haceres de los Pobladores Rurales Andinos. VII Encuentro Andino


Laguna "sembrada" en Quispillacta, Ayacucho (Perú).
Foto: Musuc Briceño.
Rafael Fernández Rubio
Dr. Ingeniero de Minas.

Jorge Novo Negrillo
Licenciado en Geología

Del 14 al 18 de junio del 2016, en la ciudad de Andahuaylas, Apurimac (Perú), se reunirán, pobladores rurales de los Andes de Perú, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia y Ecuador,  en el VII Encuentro sobre Saberes y Haceres de los Pobladores Rurales Andinos. 

Este encuentro, es organizado por REDAR Perú (http://www.redarperu.com/) y por el Ministerio de Agricultura del Perú (http://www.minagri.gob.pe/portal/). Como co-organizadores participan AGRORURAL CONDESAN, contando con el auspicio del Gobierno Regional de Apurímac y de los municipios locales de Andahuaylas y Chincheros. CONDESAN lo apoya a través de su Programa de Montañas, que busca, entre sus objetivos, difundir información y facilitar intercambios de conocimientos entre actores clave del desarrollo sostenible de las montañas.

Nada de esto nos es nuevo para el equipo de "Sembrar agua", dentro de este marco, tuvimos el placer de participar en el Foro Electrónico "Crianza del Agua: Experiencias de la Región Andina", celebrado el pasado año 2015, del 21 de septiembre al 2 de octubre.

Acueducto de Achaco, Nazca (Perú).
Foto: Musuq Briceño.
Desde entonces  hemos estrechando lazos entre una y otra parte del océano, disfrutando de un rico intercambio de saberes y experiencias, facilitado la adhesión de otros grupos españoles, buenos amigos todos ellos, que trabajan también con ilusión en el apasionante "sembrar agua", abriendo puertas, a posibles hermanamientos hispano-peruanos, que es de esperar, rindan frutos provechosos en el estudio y difusión de tecnologías populares, que no nos podemos permitir olvidar, saberes con cientos de años de historia, herencias culturales, que sorprendentemente muestran muchos puntos de coincidencia entre las primeras civilizaciones de una y otra parte del globo.

En este encuentro, se dieron cita estudiosos y conocedores de las técnicas ancestrales de gestión de agua, muchos de ellos pobladores rurales de los Andes.

Fruto indudable de esta actividad fue un interesante intercambio de experiencias y conocimientos, dentro de un intenso y variado aporte, conducido por nuestro amigo el Dr. Kashyapa Yapa, estudioso y conocedor de ese mundo inmenso y desconocido de las maravillas hidráulicas tradicionales andinas, y moderado por nuestra también amiga Musuq Briceño, muy eficiente comunicadora.

Yaku Alcalde, o autoridad anual del agua, en
un manantial de Andamarca, Ayacucho (Perú).
Foto: Musuq Briceño.
Un complemento importante de ese foro fue el viaje de intercambio, convocado bajo el título de "Camino del Aprendizaje", del que tomamos la mayor parte de las imágenes que acompañan a este relato, tomadas y cedidas por Musuq Briceño, del equipo de CONDESAN, que ha tenido la gentileza de ponerlas a nuestra disposición. Personas como ella son esa mágica armonía conciliadora que hace posible los enlaces entre hombres buenos, de todo el mundo, como lo han sido y lo son los acequieros responsables del justo reparto del agua, elegidos por  su bondad y justo criterio.

Quebrada de Pacchipucrio, a más de
4.000 m snm en Huamantanga, Lima (Perú).
 Foto: Musuq Briceño.
En aquel Foro  Electrónico los temas desarrollados abordaron los siguientes aspectos: Definiciones y técnicas, almacenamiento superficial, conservación de fuentes de agua, recarga y captación, distribución y consumo, oportunidades de inversión y aplicación, proyectos sociales y culturales... y todo ello con el complemento de interesantes ejemplos de diferentes países de la región andina.

Y así aprendimos del mamanteo, las sallqas, las amunas, el millpu, las cochas, los atajados, el almacenamiento en bajíos, el trabajo comunitario (mingaaynimita), los "puquiales",...

Y así supimos de las experiencias con las que se trata de luchar contra la escasez de agua unas veces, y contra las intensas lluvias otras, según quieran ser las travesuras de El Niño y La Niña; y supimos de la relevancia, efectividad y replicabilidad de estas técnicas... y vimos muchos paralelismos entre lo que se realiza en Sierra Nevada (España), y lo que se efectúa en la región andina.

El objetivo era valorar y fortalecer los conocimientos  ancestrales, y también adaptar y unificar las prácticas modernas a estos conceptos, todo ello sustentado por el respeto y el equilibrio con la madre Tierra y sus recursos. Objetivos que quedaron cubiertos, y a los que hemos de sumar el estrechamiento de lazos de amistad y cooperación, en estos menesteres.

Ahora, como la ocasión merece, queremos hacernos eco de este nuevo encuentro, en la ciudad de Andahuaylas, en los Andes del Perú, con participación de pobladores rurales andinos, además de estudiosos y expertos internacionales de estas temáticas, entre los cuales, respondiendo a la gentil invitación de la Red de Agricultura Rural de Perú (REDAR PERÚ), participará Jorge Novo, geólogo español, apasionado investigador de las técnicas ancestrales de gestión de agua, que forma parte del equipo de este blog de "sembraragua".

Galerías filtrantes de Cantalloc, Nazca (Perú).
Foto Musuq Briceño.

Este encuentro promete mucho, Andahuaylas, que se localiza en la parte sureste de los Andes Centrales del Perú, es un enclave predominantemente andino, con territorio muy accidentado, montañoso, con altas cumbres y profundos valles.

La ciudad, que toma nombre de la conjunción de dos palabras quechuas: anta que significa cobre o celaje, y huaylla que significa pradera, es conocida como "tierrra de los celajes" (por el color del cielo al atardecer). Se localiza por encima de los 2.900 m snm, y alberga una población que supera a los 60.000 habitantes.

Andahuaylas fue cuna de tres culturas preincas, siendo la más conocida la Chanca, cultura esta de guerreros, a la par que agricultores, que se enfrentó a los incas.

Esta región de Apurímac fue uno de los lugares donde se perfeccionó la agricultura, luego de que sus habitantes impusieran una efectiva forma racional de explotación de la tierra, con técnicas tradicionales de agricultura vertical, abonos naturales, rotación de cultivos y trueque de productos. No obstante su población, mayoritariamente rural, es pobre y se encuentra muy desatendida.

Andahuayllas vista desde San Jerónimo. Foto: Iván Soria Solís.

Catedral de Andahuaylas. Foto: Jorge Novo.
 Actualmente, existe la posibilidad de transformarse en zona minera (dada la existencia de importantes yacimientos de hierro) , Igualmente los pobladores están dejando de lado sus saberes y haceres ancestrales, para convertirse en mineros informales, dado que la minería rinde más que la agricultura.


Esta es una de las razones principales para haber sido elegida sede del evento, en un intento de sensibilizar a la población local sobre la importancia de sus saberes y de su biodiversidad.

Para nuestros compatriotas es bueno no olvidar que fue fundada en 1533 por Francisco Pizarro, con el nombre de San Pedro de Andahuaylas la Grande de la Corona. Según consta en las crónicas de Pedro Cieza de León, aquí dejó Pizarro una cruz de madera, que se conserva en su Catedral. También es bueno recordar que uno de sus distritos tiene una toponimia tan hispana como: Talavera de la Reyna...,

Curiosidad también para nosotros es la celebración del Yawar Fiesta, recreación andina de la corrida de toros española, aquí con el cóndor aupado sobre el lomo del toro, aunando el mestizaje del mundo andino y el hispano.

Ceremonia del pago a la tierra y permiso a la
madre Agua, en Quipillacta, Ayacucho (Perú).
Foto: Musuq Briceño.
El encuentro será, sin duda, espacio de intercambio de experiencias, y de diálogo con pobladores andinos, permitiendo visibilizar y difundir conocimientos y técnicas, que las comunidades rurales manejan desde tiempos inmemoriales, y que mucho tienen que ver con la adaptación a la variabilidad microclimática, y al desarrollo de sistemas socio-productivos; principalmente en el manejo de los recursos naturales y los sistemas productivos.

Igualmente, se pretende generar y potenciar sinergias, entre personas e instituciones, comprometidas con la investigación y el desarrollo del área andina.

Embalse denominado Laguna de los Abuelos, en
Huamantanga, Lima (Perú). Foto: Musuq Briceño.
Serán seguro días intensos de interacción y aprendizaje, entre los campesinos asistentes y los investigadores, encuadrados en una agenda que acoge espacios para ponencias magistrales, trabajos en grupos, visitas de campo y hasta una Feria de Productos, abierta todos los días del evento.

Por nuestra parte, y atendiendo a la gentil invitación de REDAR PERÚ, transmitida por su presidenta la Dra. Sonia Salas Domínguez, además de tener el placer de participar activamente en los coloquios y actividades, con la presencia de Jorge Novo que se desplaza a Perú para este evento, se contribuirá, desde España, con una vídeo conferencia a cargo de Rafael Fernández Rubio, seguida de coloquio.

Vista panorámica de andenes (terrazas), en
Andamarca (Perú). Foto: Musuq Briceño.
En estos encuentros se comparten conocimientos hidráulicos tradicionales, técnicas de gestión y los diferentes dispositivos de siembra y cosecha de agua de los Andes, muchas veces narrados por los protagonistas de las experiencias que se tratan; la experiencia incluye actuaciones modernas y una amplia visión de obras ancestrales, como centenarios andenes, acequias, las impresionantes galerías filtrantes, los puquios de Nasca y otros muchos equipamientos mantenidos desde tiempos pre-incaicos.

Mayor información se puede encontrar en el website: http://www.redar.org, o en http://www.infoandina.org/es/content/encuentro-reunir%C3%A1-pobladores-andinos-para-compartir-sus-saberes-ancestrales Acceso directo a enlace, pero igualmente se puede obtener a través del correo electrónico: redarperu@lamolina.edu.pe.

domingo, 16 de marzo de 2014

Amunas de San Andrés de Tupicocha, Perú


     Rafael Fernández Rubio
      Dr. Ingeniero de Minas

 Jorge Novo Negrillo  
 Geólogo explorador 

 En las estribaciones de la cadena occidental de los Andes centrales peruanos, y más concretamente en la cabecera del río Lurín, se localiza San Andrés de Tupicocha (provincia de Huarochirí), a 3.600 m de altitud, en cuyo entorno se sitúan algunas de las amunas mejor conocidas de Perú, que bien merecen un análisis desde el espacio, mediante el software Google Earth [1].
[1] Para introducirnos a esta localidad podemos consultar la página web de la municipalidad: (http://www.munitupicocha.gob.pe/web/), e incluso visualizar un interesante vídeo en la dirección de YouTube: http://youtu.be/5uh4mpbWhe4.

Igualmente, como orientación de partida, es bueno acudir a Apaza et al. (2006), en los antecedentes descritos por el GSAAC [2], referentes a las amunas de Huarochirí, municipalidad en la que se practica la siembra de aguas, sistema ancestral que podemos definir como hidro-geo-cultural, basado en acequias amuneras o amunadoras.
[2] El programa interinstitucional de fortalecimiento de la gestión social del agua y el ambiente en cuencas. Gestión Social del Agua y el Ambiente en Cuencas. (Perú).

De inicio, tal vez, no sea obvio recordar que estas conducciones son parte, fundamental, de este sistema prehispánico de recarga artificial de aguas, a partir de la captación de excedentes de agua en quebradas, o de parte de la escorrentía superficial en laderas, para conducirlas hasta lugares adecuados para su infiltración en el terreno. Aguas que, tiempo después, se podrán cosechar y gestionar en puntos a cota menor, a través de su nacencia en manantiales.

En la mencionada comunicación de Apaza et al., se recoge una representación en tres dimensiones del terreno, con la localización de los dispositivos mencionados en el trabajo.

Figura 1. Vista de las amunas de Huarochirí (modificado de Apaza et al. 2006).

Nuestro aporte, desde este blog, busca ser un homenaje a quienes, con tanta sabiduría y esmero, supieron gestionar tan valioso recurso, y lo vamos a hacer, como hemos mencionado, a partir de esa maravillosa herramienta que es el Google Earth. 

Para aquellos que quieran revisar mediante este software las localizaciones que tratamos pueden hacerlo siguiendo las coordenadas que figuran en la parte inferior de las imágenes satelitales (para aumentar su tamaño sólo hay que picar sobre las mismas).  
Figura 2. Localización de San Andrés de Tupicocha, Perú.
Figura 3. Acercamiento al sector a analizar ("Zona 1" como referencia para posteriores observaciones en esta localización).

Realizando un zoom a la zona de referencia se evidencia toda una infraestructura agrícola tradicional, compuesta por laderas aparatadas, aterrazados para cultivos, etc. 

Figura 4. San Andrés de Tupicocha con sus laderas aparatadas.
Y, si se analiza el entorno, a cotas superiores a San Andrés de Tupicocha, se pueden localizar las mencionadas acequias amunadoras, destacadas como líneas sub-horizontales en las laderas, similares a caminos marcados por la huella del hombre... y es que, efectivamente, estas acequias son caminos del agua y del hombre, y como tales muchas veces se ofrecen desde el aire.

Figura 5. San Andrés de Tupicocha, laderas aparatadas.
Para identificar estos canales con fiabilidad, y diferenciarlos de simples senderos, basta constatar que algunos nacen desde los cauces fluviales.

Figura 6. San Andrés de Tupicocha, acequias amunadoras.
Inclusive, si nos fijamos en las tomas de los cauces, podemos detectar las estructuras de captación,  tipo azud, llamadas Champas en estos lares, creadas con el objeto de desviar parte del agua del cauce natural hacia la acequia amunadora.

Figura 7. Toma tipo azud en el punto de encuentro de una acequia amunadora con el cauce natural.
Es así que estos azudes actúan como barrera, o micro-presa permeable, interceptando al cauce natural, para conseguir la necesaria elevación del nivel del agua, en ese punto de la quebrada, para poder derivar parte de ella hacia la acequia, que la conducirá al destino deseado para su infiltración. 

Figura 8. Toma tipo azud en el punto de encuentro de una acequia amunadora con el cauce natural.
Para continuar ilustrando el funcionamiento de este sistema de recarga, vamos a seguir, aguas abajo, a la acequia amunadora que se inicia en el azud de la figura 8, y que corresponde con la acequia inferior en la figura 9.

Figura 9. Vista del azud de la figura 8 y la acequia amunadora que alimenta.
En este viajar podemos observar cómo la acequia amunadora conduce el agua por la ladera, con el mínimo desnivel, suficiente para su transporte por gravedad hasta el adecuado sector para recarga o riego. Continuando con el caminar del agua, de esta acequia, podemos observar una de las interesantes soluciones utilizadas, a la hora de conducir el agua a cotas inferiores, en este caso se vierte el agua a un barranco natural (figura 10), que aguas abajo incluye otro dispositivo tipo canal, para conducir las aguas vertidas.

Vemos, por tanto, cómo esa sabiduría popular ha sabido aprovechar los elementos que le ofrece la Naturaleza, en una eficiente gestión del recurso hídrico.

Figura 10. Acequia amunadora vertiendo el agua en un barranco n (en el centro de la imagen) para ser captada aguas abajo por otra acequia (esquina inferior izquierda de la imagen).
Adecuando la perspectiva visual de nuestras observaciones, podemos contemplar el conjunto, apreciando mejor el vertido al barranco descrito. En la figura 11 vemos como la acequia amunadora, que se sitúa en el centro de la imagen, vierte el agua en el barranco, para ser recogida por la acequia amunadora inferior.

Figura 11. Vista de conjunto de la zona descrita.
Siguiendo el camino del agua, por la acequia inferior, descubriremos hacia donde se conduce el recurso: pocos metros más adelante se localizan los primeros cultivos asociados.

Figura 12. Acequia amunadora y cultivos asociados a la misma.
Si nos valemos de la herramienta informática, y realizamos un zoom, podremos apreciar mejor la zona de cultivos, que en este caso parecen estar en desuso desde hace mucho tiempo, dado el estado de degradación que presentan (andenes erosionados, acarcavamiento, etc.).


Figura 13. Zona de antiguo aprovechamiento del agua, con los diferentes dispositivos asociados, las zonas con mayor verdor delatan la presencia de humedad remanente.
Finalmente, siguiendo nuestra acequia amunadora, el agua llega a las cercanías de la localidad de San Andrés de Tupicocha, donde da vida a multitud de áreas de cultivos y suministra e instalaciones de ganadería tradicional (fotografía 14).


Figura 14. Aprovechamiento del agua en áreas agrícolas-ganaderas próximas a San Andrés de Tupicocha.
Realizando un acercamiento a este punto aún podemos distinguir otros dispositivos, que participan en la gestión y reparto de aguas (fotografía 15). Se trata, por ejemplo, de micro embalses (centro superior de la imagen), terrazas (izquierda inferior de la imagen), acequias (centro de la imagen), etc. Cabe destacar la obra de retención en la quebrada, desde la que se captan las aguas vertidas en el cauce.


Figura 15. Cortejo de dispositivos de siembra y cosecha de agua en una zona de aprovechamiento agrícola-ganadero próxima a San Andrés de Tupicocha.
Este tipo de actuación se pude encontrar, también, en el sector septentrional de esta municipalidad. Para realizar las observaciones, mediante Google Earth, lo mejor será situarnos de frente al nacimiento del cauce fluvial, dejando San Andrés de Tupicocha a la derecha (figura 16).

Figura 16. Vista en perspectiva de la Zona 1, con presencia de amunas, en San Andrés de Tupicocha.
Si realizamos un zoom en el cauce vamos a encontrar más indicios de obras de captación (figura 17).


Figura 17. Bocatoma en amuna de San Andrés de Tupicocha.
Desde este observatorio privilegiado podemos ver cómo las amunas "levantan" el agua hasta los puntos deseados. Realizamos un alejamiento de la perspectiva de visión para mejor visualización del conjunto.

Figura 18: Amunas en San Andrés de Tupicocha. Zum sobre la localización de la figura anterior.
Como hemos podido observar, hasta este momento, mediante las acequias amunadoras se conduce el agua captada a las áreas de interés, en el entorno de San Andrés de Tupicocha, siguiendo las laderas por casi curvas de nivel, hasta los lugares de interés, unas veces para infiltrarla en el terreno y otras para su aprovechamiento directo (cultivos, ganadería y uso urbano).

Hasta este punto hemos contemplado las acequias amunadoras, en la variedad que podemos encuadrar como Flood Water Harvesting, lo que quiere decir que se parte de una toma de agua en un cauce natural.

Haciendo un análisis en detalle de la zona por la que nos estamos moviendo, podemos observar otro dispositivo de siembra de aguas; en este caso se trata del uso conjunto de canalizaciones en serie en una ladera. De acuerdo con el origen del agua se las podría clasificar como tipo Rain Water Harvesting, que recogen el agua procedente directamente de las precipitaciones. Para observar esta variante vamos a realizar una serie de capturas de pantalla.

Para mejor situarnos geográficamente, en primer lugar nos posicionamos de nuevo sobre la vertical del área que estamos analizando, y que al inicio denominamos Zona 1.

Vamos a analizar la cabecera del cauce que cruza San Andrés de Tupicocha, marcada con una flecha blanca en la figura 19. Y, para aproximarnos a las conclusiones, pensemos no sólo en la gestión del recurso agua, sino también en los problemas derivados del arrastre de sedimentos, y de las secuelas que provocarían flujos turbulentos y avenidas, que seguramente constituyen un factor de riesgo en esta localidad. Circunstancias estas que posiblemente se tuvieron en cuenta desde el inicio de las actuaciones hidrológicas.

Figura 19. Vista general del área de estudio de Huarochirí.
Si realizamos un acercamiento sobre el área, situándonos en la cabecera del cauce, obtenemos la figura 20.


Figura 20. Acercamiento a la cabecera del cauce en San Andrés de Tupicocha.
Podemos distinguir netamente un cauce natural, en el centro de la imagen, al tiempo que en los flancos se disponen las crestas divisorias hidrográficas.

Figura 21. Acercamiento a cabecera de cauce en San Andrés de Tupicocha.
A partir de este acercamiento comenzamos a intuir, en las laderas, a ambos lados del cauce, estructuras pseudo-horizontales, sin duda alguna de origen antrópico, con cierto paralelismo respecto a las curvas de nivel. Estas estructuras parecen mostrar cierta relación de equidistancia entre ellas.

Desde esta perspectiva, parecen corespoder a zanjas de infiltración. Algo que habría que contrastar en el terreno. Si estamos en lo cierto estas ayudan a infiltrar el agua en la cabecera, y a su vez, a estabilizar posibles acumulaciones de nieve.

Está claro que, según su disposición, ortogonal a la pendiente de la ladera, estas estructuras tienen una función hidrológica o agro-hidrológica, pudiéndose sospechar una función de regulación del agua.


Figura 22. Acercamiento a cabecera en San Andrés de Tupicocha. Indicios de obras hidráulicas en las laderas anexas al cauce.

Figura 23. Acercamiento a cabecera en San Andrés de Tupicocha. Indicios de obras hidráulicas en las laderas anexas al cauce.

Figura 24. Detalle de las estructuras hidrológicas o agro-hidrológicas (?) descritas.

Estaríamos, como hemos mencionado anteriormente, ante dispositivos de siembra de agua tipo Rain Water Harvesting, que recogen el agua de escorrentía de las laderas, procedente de las lluvias, así como precipitaciones ocultas y deshielos.

Cómo hemos visto, las soluciones aplicadas, en los enclaves analizados, son un buen ejemplo de algunas de las técnicas prehispánicas del manejo de aguas, mediante dispositivos de siembra de aguas, de las que tanto tenemos que aprender... muchos son los lugares en los que encontramos estos modelos, desarrollados por los "ingenieros" de un lejano pasado, y muchas son las cuestiones que se plantean al cotejar tantas similitudes con los sistemas empleados en el viejo mundo, por ejemplo con las acequias de recarga de La Alpujarra (España)... pero sobre esto ya trataremos en posteriores reseñas.